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El lehendakari Urkullu entrega los premios Joxe Mari Korta 2017, a Félix Lascaray, Martín Ceballos, Antxon Garmendia y Juan Félix Palacios

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha entregado los Premios Joxe Mari Korta 2017 en un acto de      reconocimiento que ha reunido a los principales agentes del mundo empresarial de Euskadi en la Lehendakaritza.

Félix Lascaray, Martín Ceballos, Antxon Garmendia y Juan Félix Palacios, ponen en valor la transparencia y cooperación como base de la relación entre empresa y personas trabajadoras, que este año se ha destacado con el lema “No hay empresa sin ti”.

2017_11_21_lhk_premios_korta_13El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha entregado esta tarde los premios Joxe Mari Korta 2017. Bajo el lema, “No hay empresa sin ti”, el acto ha reunido a los principales agentes del mundo empresarial de Euskadi para reconocer la trayectoria profesional de:

  • Félix Lascaray, de LEA, propuesto por SEA
  • Martín Ceballos, de Talleres Marel, propuesto por CEBEK
  • Antxon Garmendia, de Plastigaur, a propuesta de ADEGI
  • Juan Félix Palacios, de Loire Gestam, propuesto por Fundación BIDETIK

La transparencia que genera confianza en las relaciones en la empresa, como base de la cooperación y la responsabilidad compartida; la importancia de que ambas partes, empresa y trabajadores, reconozcan el valor unos de otros, son los valores que se han destacado ante estos galardonados.

Durante su intervención,  el lehendakari, Iñigo Urkullu, ha resaltado la importancia para la sociedad vasca de las personas emprendedoras, “que trabajan con tesón por la mejora continua, la innovación y la excelencia, comprometidas con el proyecto empresarial y su entorno. Con estos premios queremos reconocer y dejar constancia de la función económica y social de la persona que toma decisiones, emprende y arriesga”.

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, por su parte, ha agradecido también a los premiados la labor realizada, una labor que vemos en “empresas de Araba, Gipuzkoa y Bizkaia, que han sido, son y serán ejemplo a seguir en los nuevos modelos de gestión y participación emprendidos”.

Estos son los perfiles de los premiados, facilitados por las asociaciones y la fundación proponentes:

Félix Lascaray Zugaza, LEA

Nació en Vitoria-Gasteiz en el año 1945. Cursó  la carrera de Administración  y Dirección de  Empresas en  la Universidad de Deusto de San Sebastián. En el año 1968, una vez finalizados sus estudios universitarios se incorporó al negocio familiar.

La empresa Lascaray, fundada en 1823, es una de las industrias de más larga trayectoria del País Vasco y la más antigua de Álava. A lo largo de sus casi 200 años de historia, ha ido diversificando su actividad, adaptándose a los avances tecnológicos y a las evoluciones en las tendencias del mercado. Hoy en día, sigue manteniendo sus dos grandes negocios: la división cosmética y la división Oleoquímica centrada en ácidos grasos y derivados tanto de origen animal como vegetal.

Félix Lascaray pertenece a la 5ª generación de una familia que ha dirigido y ampliado este negocio sin interrupción y en la actualidad la firma Lascaray cuenta con una plantilla de 75 trabajadores.

La historia de esta empresa comienza a finales del siglo XIX, cuando Juan Bernardo Lascaray  llega  a  Vitoria-Gasteiz  procedente  de  Ciboure  (Francia),  y  arrienda  una pequeña fábrica de velas de sebo en el barrio del Prado para dedicarse a la fabricación de estos productos.

Casimiro Lascaray, la segunda generación, pone en marcha en 1855 una nueva factoría bajo la denominación de La Estrella Alavesa “LEA”, donde se fabrican bujías esteáricas y jabón de oleína. La compañía pone un pie, entonces, en el mundo de la “jabonería y detergencia”,  iniciando la fabricación del  jabón de MARFIL.

A principios de los años 20, y bajo la dirección de la cuarta generación de la familia Lascaray, nuevos procesos y procedimientos ayudan a que, bajo la marca de Productos LEA,  Lascaray  amplíe  su  actividad,  comenzando  con  la   fabricación  de  productos afeitado e higiene personal.

En el año 1986 un impresionante incendio destruyó las instalaciones y bajo la dirección de Félix Lascaray se procede a la reconstrucción y la creación de una nueva planta de fabricación de Ácidos Grasos y Cosmética con nuevas técnicas, que funcionan actualmente.

Hoy en día, la empresa sigue teniendo su sede principal en Vitoria pero también dispone de oficinas comerciales en Madrid y Barcelona. Adicionalmente, se ha llevado a cabo una importante inversión con la instalación de una nueva planta productiva en la división cosmética. El objetivo principal es la optimización y ampliación de la capacidad productiva además de la creación de un departamento propio de I+D+i.

Uno de los ejes fundamentales del plan estratégico del futuro de la compañía alavesa es la internacionalización, siendo Sudamérica uno de los mercados clave en los próximos años. Para ello se ha inaugurado LEA Perú y ya se está trabajando en Colombia, México y Chile con el objetivo de crear estructuras propias.

Actualmente, Félix Lascaray sigue el día a día de la compañía como Presidente del consejo de administración mientas que su hijo Félix (ya 6ª generación) continúa al frente de la compañía como Director General.

La familia Lascaray  siempre ha estado muy vinculada a su ciudad  (Vitoria) y desde el pasado año es el patrocinador del Deportivo Alavés.

Félix tiene numerosas aficiones desde joven, entre las que se encuentran el esquí y el ciclismo como deportes. También disfruta mucho de la lectura y es un enamorado de los coches clásicos.

Martín Ceballos, Talleres Marel

Nacido en Tabanera Del Cerrato (Palencia) en 1937, en una familia de artesanos herreros y carreteros.En 1950 la familia fija su residencia en Portugalete. En un caserío cercano ayudó en los trabajos a cambio de frutas y verduras, donde aprendió sus primeras palabras en Euskera.

Con 14 años trabajó en la Naval, como pinche en un equipo de remachadores. Sin cumplir los quince años encontró un trabajo en un taller de carrocerías en Las Arenas, donde aprendió la profesión de constructor de carrocerías para coches y camiones, mientras por las noches acudía a la Escuela de Artes y Oficios.

Con diecisiete años se convierte en oficial de primera y responsable de un equipo de trabajo de siete profesionales en la empresa Auto-Duco.

Sin cumplir 18 años emigró a Pau, Francia, donde trabajó cinco meses en la Carroserie M.Canto en la Avenue de Bayonne.

Le surge  una oportunidad de trabajo en Citroen y se trasladó a Paris. Tras pasar  las pruebas, le dan el puesto pero el ministerio de trabajo no le autorizó por no haber trabajado seis meses en Pirineos Atlánticos. Regresó a casa y empezó a estudiar francés.

Intentó crear una empresa en Villamonte, Algorta, en unos locales de la Caja de Ahorros Vizcaina, intento fallido. Emigró de nuevo a Francia, Troyes-Aube, donde trabajo cinco años en Tollerie Pontoise.

En 1966 regresa a Euskadi y puso en marcha una empresa: Talleres Marel, posiblemente, la primera empresa en Euskadi que integra las tres actividades del sector de reparación y entretenimiento del automóvil: Carrocería, Mecánica y Electricidad.

En 1968 Renault les concede la representación como agentes y tres años después son  concesionario, por el crecimiento y la actividad dando trabajo a  60 personas. Fuera de la hora de trabajo se imparten clases de euskera, francés y música para las personas de la empresa. Martín siempre se ha preocupado por la formación y el conocimiento de los y las trabajadoras de su empresa.

El 27 de julio del 1987 ETA atenta contra sus instalaciones en Berango con 60 kilos de explosivos, lo que da un giro de 180 grados en la buena marcha de la empresa. En enero del 98 Renault les cancela la concesión.

Hasta entonces, Martín siempre había conseguido resultados y crecimiento en sus empresas.

Después de los cinco atentados, han sido 26 años de resistencia en unas condiciones especialmente complejas. Desde el cierre de la empresa en 2013 también han seguido cinco años llenos de preocupación, incertidumbre en los que ha estado ocupado con las interminables gestiones que conlleva poner el punto final.

Ha cumplido la edad de 80 años anhelando liberarse para desarrollar aspectos de su proyección personal. Tiene cinco hijos, Sandrine, Maritxu, Marko, Urgozo y Lizardi.

Es un fanático de la Formación continua y su gran hobby es la Pintura, que descubrió durante su estancia en Paris. En 1979 expuso su obra en una  Galería de Arte y ha participado en algunas exposiciones colectivas. Su músico favorito es Gustav Mahler. También le gusta la lectura y hacer deporte.

Después de tanto sufrimiento personal y profesional cree que un mundo mejor es necesario y posible.

Martin Ceballos es un ejemple de empresario vasco, autodidacta, luchador y comprometido con el País en los años duros de la violencia, la extorsión y el terrorismo en Euskadi.

Antxon Garmendia, Plastigaur

Antxon Garmendia, sexto miembro de una familia de ocho hermanos, nace en 1946 en la localidad de Ordizia, Gipuzkoa.

En 1971 finaliza su carrera de Ingeniero Técnico en la Escuela de Papel de Tolosa y empieza a realizar prácticas en varias papeleras de la zona, adquiriendo importantes conocimientos, en la fabricación de papel.

Gracias a esto es seleccionado para llevar la dirección de Comaypa, una cooperativa de mayoristas de papel recién fundada. Desde el inicio, empieza a agrupar diferentes clases de papel y, debido al volumen de la demanda de socios de la cooperativa, consigue importantes reducciones de los precios de compra que beneficia a todos sus componentes.

En 1978 un fabricante de bolsas de papel y posteriormente otro de servilletas de papel, ambos proveedores de la cooperativa, deciden liquidar sus respectivos negocios por jubilación y por contemplar otras formas de negocio.

Antxon no quiere dejar pasar esa oportunidad y propone a su hermano, Juan Martín Garmendia, participar en estas adquisiciones. Así nace Manipulados Enara, S.A., una sociedad mercantil formada por los hermanos Garmendia y sus esposas.

Manipulados Enara S.A. ve como aumenta cada año su producción, lo que le lleva a adquirir nuevas máquinas y contratar los primeros empleados.

En muy breve espacio de tiempo, se ven obligados a desplazarse a una zona industrial, y adquieren una primera nave de algo más de 500 m2 para poder desarrollar su actividad más eficazmente.

En los años ochenta, compran varias exclusoras de segunda mano y se introducen en la Industria del Plástico. Muy pronto la actividad empieza a ganar terreno a la del papel, hasta el punto que deciden vender el negocio de bolsas y servilletas, y centrarse de lleno en el polietileno para uso industrial.

De esta forma en 1989 nace Plastigaur S.A., y con ella una nueva forma de trabajar. Se desplazan a una nave de 2000 m2 en Andoain, y empiezan a sustituir la maquinaria de segunda mano por otra nueva. La cartera de pedidos no tarda en crecer y la I+D+I empieza a ser un tema prioritario.

En 2004 se construye una nave anexa de 5.500 m2 en planta baja y 1.000 m2 de entreplanta, alcanzando una superficie productiva de 8.500 m2. Se adquiere nueva maquinaria de alta tecnología y gran producción, y se alcanzan los 85 puestos de trabajo. Son momentos de gran expansión, acompañados de los  primeros pasos hacia la exportación.

A partir de aquí, y en pocos años, los fundadores deciden dar paso a la nueva generación. Luis Artola como gerente; Nerea Garmendia como directora financiera y Jon Garmendia como responsable de mantenimiento se ponen al frente del proyecto empresarial.

Desde ese momento, la nueva dirección trabaja con el objetivo de transformar una empresa familiar en una empresa profesionalizada, uniendo la suma de ambos conceptos. La clave: diversificar y abrirse al exterior manteniendo los valores familiares.

Actualmente Plastigaur, ha iniciado una nueva época con la creación de la sección de Impresión y Converting, orientada a nuevos mercados y sectores con valores añadidos superiores.

Su plantilla actual supera los 125 empleados y su producción alcanza las 30.000 toneladas, de las que exporta alrededor de un 30%. Su facturación en el último ejercicio ha sido de algo más de 54 millones de euros.

En este momento está gestionando otra ampliación de la nave productiva, para dar cabida a nuevas máquinas que den respuesta a las demandas de su amplia cartera de clientes.

Juan Félix Palacios, Loire Gestam

Juan Félix nace en San Sebastián en 1945. Amante de la técnica pero también de la Economía, inicia sus estudios de Ingeniero Industrial en la Escuela de Bilbao y los termina en Madrid donde obtiene también la Licenciatura de Dirección de Empresas.

Ingeniero de Michelín en1969,  pasa dos años en Clermont Ferrand y luego es destinado a Gasteiz. El “esprit Michelin” marcará para siempre su forma de entender la Empresa: respeto a las personas y su seguridad, austeridad, método, y obsesión por la calidad.

En 1975,  Loire llama a su puerta y aunque con pena, deja Michelin, atraído por volver a su Donostia natal  y a un puesto de dirección y gestión  empresarial.

Loire viene de una huelga muy dura de 1973. Había mucho por hacer, por modernizar, por organizar. En 1979 Juan Félix es nombrado Director General.

También en 1992 la Máquina Herramienta sufre una crisis mundial. Loire ve como los socios, varios empresarios locales y dos empresas francesas, deciden venderla a terceros, pero dan una oportunidad previa a sus directivos que la aceptan. Nueve de ellos adquieren las acciones y Juan Félix es nombrado Presidente del nuevo Consejo de Administración.

A partir de 1996 la economía mejora y Loire con ella. Se reestructura el Departamento Comercial y empieza a cumplirse el sueño de entrar en el sector automóvil y aumentar la exportación. Primero es el Grupo Antolín, luego las Troquelerías, por fin las líneas de temple en Prensa y el Hidroformado: Loire va alcanzando su mayoría de edad.

Además, el trabajo de Loire en  ADEGI, le valió el reconocimiento de la Institución y en 1996 cuando  crea Geroa, la Entidad de Previsión Social de Gipuzkoa, Juan Félix es nombrado su primer Presidente, cargo que ocupa hasta el año 2000.

Geroa nace tímidamente, sólo para los trabajadores del metal, gestionada por Adegi y los principales sindicatos y se nutre de aportaciones por igual de trabajadores y empresas. Su buena gestión hace que muchos otros sectores se unan al proyecto y hoy día su patrimonio es de 1.800 M€. Cumple una gran función social y en el momento de su jubilación, en 2012,  AFM tuvo el gesto de distinguir a Juan Félix otorgándole la Insignia de Oro.

En 2010 Loire es ya una empresa consolidada, exportadora y rentable. Esta situación coincide con un crecimiento y desarrollo enorme de Gestamp, uno de sus principales clientes y piensa en Loire para completar su estructura tecnológica y la adquiere en 2011. Loire desarrolla entonces todo su potencial y sus 30 M€ de facturación pronto se convierten en más de 70 y lo que es aún mejor, sus 90 empleos se convierten en 140, aparte de todo el empleo inducido que su facturación produce “extramuros”.

Cabe destacar asimismo la importante labor de Juan Félix Palacios en la lucha por ayudar a familias con miembros que padecen autismo. Para ello fundó la Asociación Gautena en 1976.

Hoy Gautena da servicio a 800 familias guipuzcoanas y sus más de 150 profesionales se ocupan de sus hijos, desde el Diagnóstico, la Atención Temprana, las Aulas Integradas (18) para los que no pueden seguir la educación normal, los Servicios de Día (6) y las Residencias (6) para los que necesitan mayor apoyo. Está considerada como una de las Asociaciones de referencia en toda Europa. Juan Félix ocupa el cargo de Vicepresidente.